Travesías y paseos

 

Viaje a Rincón

La salida convocatoria estaba prevista para las 6:00 a.m. del 26 de Enero, pero por diferentes motivos, estuvimos esperando hasta las 9:00, horario en que terminamos de confirmar el grupo, ya que varios de los que iban a participar no pudieron hacerlo.
Nos tenía preocupado el tiempo, el pronóstico daba nublado con posibles lloviznas y viento leves, pero el río a eso de las 7:30 se plancho y nos dio mas confianza.
Al fin salimos y nos acompaño un viento sur, que nos dificultó un poco el cruce del canal, ya que nos derivaba río arriba.


 

 

El día Domingo nos despertó el cura del pueblo con su campanario, pero fue solo motivo de chistes y de levantarnos a desayunar a las 10 de la madrugada… para luego comprar la comida y volvernos (camaloteando) ahí si con unos chaparrones.
Comimos al medio día en la boca del Tiradero y el Colastiné, luego lo remontamos ya con el sol afuera, lo que nos permitió hacer un poco de playa y unos buenos mates al salir al Río Paraná, y cruzar tranquilos y sin viento.

 

Cuando entramos en el tiradero y luego de esquivar la balsa, nos dedicamos a la ardua tarea de camalotear… mate y facturas de por medio… y los que quisimos nadar aprovechamos ahí, ya que el agua estaba a una temperatura ideal. Después si no tuvimos opción y el Colastine hubo que remontarlo a remo.
Llegamos a la playa de la ciudad de Rincón, donde comimos y nos reabastecimos de una bebida típica de la provincia de Santa Fe, hecha a base de cebada… y después nos pusimos a armar el campamento.
Después que habíamos armado todo, y estábamos jugando al truco, empezó una llovizna que nos acompaño todo el campamento, pero que no impidió que la pasemos de diez.
A la noche, nos convocamos en el quincho del camping (que nos prestaron sin ningún problema) para comer un espectacular asado, con suficiente liquido para facilitar la digestión y seguir de fogón, tambores y truco hasta bien tarde.

Fotografías y texto Marcelo Marmet